Querido, quiero decirte algo:

Un día nos vamos a despertar y nuestros hijos serán adultos.
¿Te puedes imaginar que esos pequeñitos cuerpos perfectos se van a transformar en una mujer y en un hombre, con trabajos y responsabilidades propias?

Quiero que tengan estas responsabilidades y estos trabajos en el futuro, por supuesto, y es bastante alucinante pensar en qué les depara el futuro, pensar en cómo será la vida para ellos.

Nuestros bebés saliéndose de casa y construyendo una vida propia. Van a tener una familia. Sus familias se convertirán en una prioridad y nosotros estaremos un poquito después en su lista de prioridades.

Será difícil dejarlos ir, estoy segura. Tal vez se me romperá el corazón. Algunas veces no puedo dormir pensando si algún día preguntarán si pueden ir a la universidad en otra ciudad, como lo hice yo… como se lo hice a mis padres.

Pero entonces también me permito pensar en la vida contigo cuando ellos crezcan y se vayan. Vamos a tener muchísimo tiempo de estar juntos sin interrumpciones. Podremos viajar. Podremos explorar, podremos buscar aventuras nuevas y diferentes. Podemos ir a restaurantes caros porque ya no tendremos que conseguir ni pagarle a una niñera.

O tal vez invitaremos a nuestros hijos adultos a cenar con nosotros y podremos disfrutar de una conversación adulta.

Aquellos días en que cualquier salida a cenar con los niños era cuidar que no agarraran la sal y la tiraran toda, o que no se llevaran la salsa a la boca… se sentirán como de otra época.

Tu y yo nos levantaremos juntos en la mañana y nos acostaremos juntos por las noches. Nuestra casa estará en silencio… no más peleas sobre juguetes, ni canciones de la Sirenita, ni risas ni caras chistosas.

Tendremos todas las conversaciones que queramos, sin que nos interrumpa nadie. No habrá plática demasiado profunda, no tendremos que apurarnos para terminar ningún debate.

Tendremos todo esto cuando nuestros bebés crezcan.

Pero… ¿por qué esperar?

Claro, la vida es muy acelerada ahora. Y ruidosa también. Y se necesita organización, y planeación y mucha paciencia. Pero no podemos dejar la conexión para después. No podemos dejar la conversación para después. No podemos dejar el contacto para después. Nuestro amor debería ser vivido al máximo cada día.

La realidad es que nadie sabe cuando se nos acaba el tiempo. Está pasando ahorita. Mi amor por ti es tan intenso y tan parte de mi, que quiero celebrarlo hoy. Cada minuto de hoy, y no esperar a que los niños abandonen el nido.

Conectarme contigo no puede esperar hasta que nos jubilemos, querido. Así que hagámoslo hoy.

No respondamos a todo lo que nos pidan en ese mismo instante. Especialmente cuando te estoy contando sobre una súper nueva idea que tengo. O cuando me estás contando sobre el libro que estás leyendo. Continuemos con nuestra conversación y pidamos a nuestro chico que espere hasta que mamá y papá vayan terminado de platicar sobre su asunto.

Honremos juntos el ruido.

Si, algunas veces nos preguntamos por qué estas pequeñas criaturas pueden ser tan ruidosas, pero maravillémonos de eso aunque sea algunas veces. Quiero guardar en mi memoria la voz de mi peque de 3 años cantando fuerte. Quiero tatuarme la risa de mi bebé en la mente. Quiero imprimir para siempre esas imágenes de mis niñas jugando y riéndose con su papá.

Vamos a tener aventuras familiares.

Puede que nuestras aventuras no sean perfectas, seguramente estarán lejos del plan original! Pero por eso se llaman aventuras. Seamos flexibles. Enseñemos a nuestros hijos nuevos lugares. Inspiremos a nuestros hijos la sed de conocer y explorar. Hagamos esto en equipo y será una maravillosa aventura para todos,

Pero también vámonos a ligar tu y yo solos. Puede ser que no podamos pagar un lugar caro siempre, pero tomarnos un café puede ser una cita. Que nos ayuden a cuidar a los niños, tus papás o los míos. Sentémonos en un parque algunas veces, no siempre hay que gastar dinero.

El punto es que te amo. Te amo ahora, te amo cuando me retire y cada segundo entre esas dos cosas.

Pero no estamos retirados todavía. Estamos aquí y ahora, en la loca etapa de ser papás de niños pequeños. Y te veo. Quiero que lo sepas. Quiero que sepas que eres un increíble papá, pero quiero que también te veas como el hombre que yo amo. Mi sexy, brillante y maravilloso esposo. Así que hay que amarnos ahora. No quiero esperar… y lo mejor es que ¡NO TENEMOS POR QUÉ ESPERAR PARA QUERERNOS!!

TRADUCCIÓN: DANATAL
FUENTE ORIGINAL: https://www.mother.ly/love/dear-husbandlets-not-wait-until-the-kids-are-…