A la hora de preparar el parto, es importante que podamos preparar nuestro cuerpo para que sea más fácil el proceso.
 
La zona perineal es donde se encuentran ubicados el ano y los órganos genitales externos. De tal forma, el masaje perineal es una técnica reconocida clínicamente que prepara los tejidos de la zona del perineo para que sea más sencilla su relajación durante el momento del parto.
 
Además, no solo facilitamos el proceso, sino que también reducimos el riesgo de sufrir desgarros y episiotomías. En la última etapa del embarazo es aconsejable realizar ejercicios globales como andar o dar un paseo, junto con otros específicos que ofrezcan conservar la movilidad pélvica.
 
De cara al suelo pélvico, no se trata de fortalecer sino que conviene conseguir ganar elasticidad para facilitar el parto. Por eso, ejercicios como hacer sentadillas o estiramientos serán de gran ayuda. Además, añadiendo pautas de masaje perineal conseguimos favorecer el futuro parto.
¿QUÉ RECOMENDACIONES DEBO TOMAR?
1º-Es recomendable empezar a practicar el masaje a partir de la semana 32-34 de embarazo.
2º-Utiliza aceites y pomadas para la preparación del masaje. Recomendamos el de Rosa Mosqueta o Almendras
3º-Se debe realizar con las manos limpias, uñas cortas y después de una rápida higiene personal para evitar infecciones.
4º-Utiliza un paño templado o realiza los ejercicios después de una ducha caliente. Así, tu cuerpo estará más relajado para ejercitar.
5º-Mantén una posición cómoda. Por ejemplo, puedes tumbarte boca arriba sobre la cama, con las rodillas dobladas y las piernas separadas. Otra buena postura es sentada y con la espalda apoyada contra la pared. Si es necesario, usa almohadas.
6º-Si sigues una rutina de 15 minutos de preparación de suelo pélvico, estás disminuyendo no sólo la probabilidad de desgarros, sino que estás aprendiendo a controlar mejor esta musculatura tan desconocida, lo que te ayuda a gestionar mejor el pujo y ha demostrado se reducía el tiempo del parto en el expulsivo.
CÓMO REALIZAR EL MASAJE
-Aplica aceite o pomada en tus dedos y extiéndelo con un suave movimiento alrededor del exterior de la vagina. Masajea el área realizando movimiento circulares, lo cual activará la circulación sanguínea de los tejidos.
 
-Introduce los pulgares en la vagina y estírala suavemente hacia abajo durante 2-3 minutos. Ejerce una leve presión y repite el ejercicio de forma continua. Así, el perineo se irá acostumbrando al estiramiento que soportará durante el parto.
 
-Para finalizar el masaje, vuelve a masajear la zona exterior de la vagina para relajar los músculos y volver al estado de reposo.
 
Por último, si notas que no tienes suficiente agilidad, puedes pedirle a tu pareja que te aplique el masaje (en este caso no tiene porque usar los pulgares, sino que los índices puede hacerlo facilmente).
 
Como con cualquier masaje, no tiene que ser doloroso, sino que tienes que notar que te alivia. Si tuvieras molestías acude a un profesional especializado.
 
Para completar tus conocimientos acerca del masaje perineal, te recomendamos el siguiente vídeo con distintas técnicas: