Generalmente conocida como la “hormona del amor”, la oxitocina juega un papel fundamental en el nacimiento y en el vínculo de una mamá con su bebé. Los psicólogos se han interesado por cómo la lactancia, la oxitocina y las interacciones cara a cara entre una madre y su recién nacido, se ven impactadas por la depresión postparto.

“Ya sabemos que el embarazo eleva los niveles de oxitocina y que amamantar también libera esta hormona, que tiene efectos antidepresivos”, nos dice Nancy Aaron Jones, Ph.D., profesor asociado de psicología en la FAU’s Charles E. Schmidt College of Science y director of the FAU WAVES Emotion Laboratory. “En este nuevo estudio, buscamos los niveles de oxitocina antes y después del parto en las madres que sufren de depresión, para ver en qué manera difieren con la oxitocina en las madres que no tienen este padecimiento. Otro aspecto del estudio es observar los niveles de esta hormona en el bebé una vez que nace, y cómo estos niveles cambian durante el desarrollo”.

Cuando los niveles de oxitocina están altos en la madre, están también altos en el bebé, y esto ocurre durante la lactancia y en el contacto interactivo.

“Estamos intentando entender cómo estas variaciones en los niveles de oxitocina afectan la relación emocional entre una mamá y su bebé, así como el desarrollo emocional del bebé y su vínculo con la madre.” dice Jones.

La nueva evidencia demuestra que los trastornos emocionales en la maternidad son más frecuentes de lo que se había creído, y se estima quad les ocurren a una o dos madres de cada diez. Un panel de expertos de los Servicios Preventivos de los Estados Unidos recientemente sugirió que todas las madres deberían ser monitoreadas para poder detectar alguna depresión durante el embarazo o después del nacimiento.

En un estudio integral, Jones y su equipo de laboratorio observaron a un grupo de futuras madres desde el embarazo hasta los primeros seis meses después del parto. Utilizaron encuestas que se enfocaron en la depresión, la lactancia y el vínculo, haciendo visitas periódicas a los hogares de estas mujeres. Recolectaron muestra de orina tanto de las madres como de los bebés, para medir en laboratorio los niveles de oxitocina. También observaron cambios en los bebés durante el desarrollo, utilizando electroencefalogramas que detectan las ondas de actividad cerebral. Hicieron el estudio en bebés de 2 semanas de nacidos, de 3 y de 4 meses, y a los 6 meses finalmente. Jones busca sobre todo la asimetría en los cerebros de los bebés para ver como el lado derecho y el izquierdo se comunican, lo cual está asociado con las experiencias emocionales y el aprendizaje.

“En nuestros estudios previos sobre la lactancia materna vs la alimentación con fórmula, encontramos patrones muy similares entre la asimetría del cerebro de los bebés y de las madres” dice Jones. “Lo que parece es que estos bebés (de madres con depresión) están heredando o desarrollando un patrón cerebral parecido al de la madre deprimida. Es como si estos bebés se centraran en las emociones negativas y se retiraran del estímulo, como si estuvieran retirándose del mundo”.

Jones ha involucrado a 50 participantes en este estudio y espera estudiar a 250 mujeres. Los grupos de comparación incluyen a las madres que amamantan, a las que dan fórmula, a las que amamantan de manera exclusiva o que tienen lactancia mixta, los differences tipos de depresión y los diferentes tipos de vínculo.

“Si las madres con depresión no se monitorean y no se tratan, estos trastornos pueden impactar de manera negativa al bienestar del niño y al proceso de vinculación entre la madre y el bebé. Muchas mujeres no quieren hablar sobre la depresión postparto porque creen que tenerla quiere decir que no tienen las habilidades para ser mamás. No es cierto. Hay muchos factores que contribuyen a la salud mental, entre ellos las hormonas, la cultura o el estrés que está asociado a la maternidad. Se puede obtener apoyo para todas estas cosas”

La FAU WAVES Emotion Laboratory se enfoca en entered los factories que contribuyen al desarrollo del bienestar socio-emocional durante la infancia temprana y la infancia en general. Fundada en parte por el National Institute of Mental Health, los estudios del laboratorio están diseñados para explorar y comprender los factores que contribuyen a un óptimo desarrollo del bebé y el niño.

Este material fue traducido por Danatal y fue publicado originalmente en inglés por la Florida Atlantic University. Fue escrito por Gisele Galoustian.