Sarah ha lidiado con la depresión, en más o menos medida, a lo largo de su vida adulta. Finalmente encontró un antidepresivo que le funcionaba muy bien, pero al quedar embarazada escuchó cosas terribles sobre tomar medicamentos durante el periodo de gestación. Habló con su médico quien le aseguró que los riesgos en realidad son mínimos, pero ella desea intentar métodos distintos. Al médico le preocupa que Sarah vuelva a deprimirse si suspende su medicación, además de que la depresión en el embarazo y postparto afecta mucho al bebé también.

Michelle nunca ha tenido problemas con la depresión. Pero han pasado cuatro meses desde que nació su bebé, y su madre murió de manera inesperada. La muerte de su madre la ha devastado, y se siente incompetente hasta para realizar la más mínima de las tareas. Está abrumada con tanta tristeza, y su médico le recomienda un antidepresivo para atravesar el momento. Michelle también se preocupa en los efectos que los fármacos puedan tener sobre la lactancia y sobre su bebé.

La depresión en el embarazo y postparto es de lo más común, y afecta del 15% al 25% de las mujeres. Los antidepresivos son parte importante del tratamiento para la depresión. Pero tanto los médicos como las mujeres se preocupan acerca de su utilización en el embarazo y lactancia. ¿Los antidepresivos tomados en el embarazo generan problemas?

Algunos estudios demostraron que hay un pequeño riesgo, aunque estadísticamente significativo, de que el bebé tenga algún problema en el corazón al nacer. Otros estudios, por el contrario, demostraron que no hay efectos negativos en el bebé. Y en el tema de la lactancia… ¿Hay peligro para el lactante si su mamá toma medicamento para la depresión? Los proveedores de salud generalmente toman decisiones balanceando los riesgos y beneficios de la medicación. ¿Es el riesgo de los efectos secundarios menor que el riesgo de que la mamá esté deprimida otra vez? Si es así, el médico recomendará tomarlos.

La siguiente pregunta es: ¿Son los medicamentos antidepresivos la única opción disponible?

Curiosamente, mucha gente discute sobre la administración de antidepresivos durante el embarazo y postparto, pero los tratamientos libres de fármacos están fuera del debate. Afortunadamente los antidepresivos no son la única opción para tratar la depresión, y existen otras opciones que pueden ser seguras para quienes no desean tomar este tipo de medicación. Es posible que los médicos no consideren la medicina alternativa, asumiendo que no son eficaces para tratar las depresiones más severas. Pero los estudios más recientes plantean un panorama muy distinto. Tratamientos libres de fármacos, como el Omega 3, la actividad física, la terapia de luz brillante, la psicoterapia y la hierba de San Juan, pueden resultar eficaces para muchas mujeres. Muchas de estas alternativas pueden ser combinadas con los antidepresivos (a excepción de la hierba de San Juan). Describo los tratamientos:

Ácidos grasos Omega-3

El Omega-3 ha sido utilizado para prevenir y tratar la depresión, de manera exitosa. Éste se encuentra en el pescado. El EPA es el Omega-3 que trata la depresión porque se dirige especialmente a las consecuencias fisiológicas de la depresión y disminuye la reacción de estrés. Se ha utilizado sólo o en combinación con antidepresivos. Cuando se usa junto con medicamentos, hace que éstos funcionen de manera más efectiva. La Asociación Americana de Psiquiatría ha reconocido el EPA como un tratamiento muy prometedor para los trastornos del estado de ánimo.

El DHA ayuda a prevenir la depresión, pero los estudios han demostrado que no la trata por sí mismo. Tiene que estar combinado con EPA. Hay fuentes vegetarianas de DHA pero no hay fuentes vegetarianas de EPA; el aceite de pescado sigue siendo la mejor fuente. (El DHA vegetariano es el mismo producto que se le añade a la leche de fórmula. Es seguro para que las mamás lactantes lo consuman). Las fuentes y dosis se mencionan más abajo. Incluso en dosis relativamente grandes, el EPA y el DHA son seguros para tomar en el embarazo y la lactancia, y además de que brindan otros beneficios: disminuyen el riesgo de enfermedades cardiovasculares y disminuye la vulnerabilidad frente al estrés.

El Omega-3 que se encuentra en la chía y otras fuentes vegetales, como en las nueces y el aceite de canola, no previene ni trata la depresión. De cualquier manera no es peligroso, sino todo lo contrario; puede ayudar de otras maneras. Sin embargo está metabólicamente muy lejos del EPA como para aliviar la depresión.

Ejercicio

Las investigaciones más importantes con respecto al ejercicio físico para tratar la depresión fueron dos estudios realizados por la Duke University Medical Center, que directamente comparó la actividad física frente al Zoloft. En ambos estudios el ejercicio fue tan efectivo como el Zoloft para tratar la depresión mayor. Los ejercicios más efectivos fueron los aeróbicos, pero el levantamiento de peso y el yoga también demostraron ser eficaces. Si te ejercitas de manera moderada, el ejercicio es seguro durante el embarazo y el postparto. Las guías para tratar la depresión, de leve a moderada y mayor, con actividad física, se mencionan mas abajo.

El régimen recomendado para tratar la depresión mayor requiere más esfuerzo que el régimen para depresión leve y moderada. Pero es una alternativa viable a la medicación, y muchas mujeres encuentran que el esfuerzo vale la pena. El estudio de la Universidad de Duke encontró que las mujeres que venían a ejercitarse al laboratorio tenían menos depresión que quienes se ejercitaban en casa. Esto revela que las nuevas mamás también necesitan apoyo social, que recibieron tanto de sus compañeras como del staff. También se ejercitaban más cuando adquirían el compromiso de asistir periódicamente. El ejercicio en grupo funciona muy bien.

Psicoterapia

No dejes que nadie te diga que «ir a hablar sobre tus problemas» no es efectivo para la depresión mayor. Eso sencillamente es una mentira. Hay dos tipos de psicoterapia efectivas para la depresión leve y severa: la cognitiva-conductual y la psicoterapia interpersonal. Ambas han sido demostradas tan efectivas como los medicamentos.

La terapia cognitiva está basada en el premisa de que la persona tiene una distorsión en sus creencias sobre sí misma y sobre el mundo. Se pueden modificar estas creencias y la depresión disminuye. Este tipo de terapia también se recomienda para tratar la ansiedad, el desorden obsesivo-compulsivo y hasta el dolor crónico.

La terapia interpersonal, una modalidad nueva, está siendo bastante bien aceptada por las mujeres embarazadas y por las mujeres en el postparto con depresión. Este tipo de terapia se enfoca en las relaciones clave que tiene la mujer, en el apoyo que obtiene de estas relaciones y cómo se han modificado desde que está el nuevo bebé. Ayuda a la mujer a identificar recursos de apoyo e incrementar el apoyo recibido por relaciones existentes. Ha sido utilizada para muchos casos de «alto riesgo», tanto para prevenir como para tratar la depresión en el embarazo y postparto.

Hierba de San Juan

El antidepresivo herbal Hierba de San Juan ha sido prescrito desde épocas ancestrales para tratar la depresión. Es altamente eficaz sobre todo para depresiones leves y moderadas, pero también existe quien ha tratado efectivamente una depresión mayor. Estudios recientes han comparado esta hierba con Zoloft y Paxil, y los pacientes han reportado menos efectos secundarios. Es segura durante la lactancia, pero no hay estudios concluyentes que demuestren seguridad en el embarazo.

Usado por sí sola, la Hierba de San Juan es muy segura, sin embargo hay precauciones muy importantes: Primero, puede interactuar con otros medicamentos, por lo que no se puede combinar con antidepresivos ni con anticonceptivos. Si decides tomar Hierba de San Juan, platica con tu médico. Otra precaución es que las distintas marcas de suplementos tienen diferentes niveles de calidad, por lo que hay que buscar referencias sobre los productos.

En conclusión, hay bastantes tratamientos naturales para la depresión, y la mayoría pueden tomarse de manera segura en el embarazo y la lactancia. Los fármacos también pueden usarse. La única mala decisión es no tratarse, porque una depresión no tratada puede tener consecuencias muy negativas para ti y para tu bebé.

¿El beneficio supera el riesgo?

Antes de prescribir antidepresivos a una mujer embarazada o lactante, los médicos consideran beneficios y riesgos. ¿Los benefices de tomar medicamentos supera los riegos? Cuando se trata de antidepresivos, no hay una respuesta fácil. Un estudio reciente demostró que 20% de las mujeres tratadas con antidepresivos tuvieron bebés prematuros. Pero las mujeres deprimidas, sin tratamiento, también tuvieron bebés prematuros, en el mismo porcentaje. Del  4% al 9% de las mamás que no están deprimidas, o que tomaron antidepresivos solo por un breve periodo, tienen bebés prematuros. Los investigadores afirman que hay un riesgo sustancial en NO tratar la depresión, por lo que esta tiene que ser considerada como una ecuación riesgo/beneficio.

Más información de tratamientos naturales para prevenir y combatir la depresión en el embarazo y postparto:

Omega-3 Acidos grasos (EPA & DHA):

El aceite de pescado es la mejor fuente de estos ácidos grasos (hay fuentes vegetarianas de DHA disponibles). Fish oil is still the best source of EPA and DHA (although a vegetarian DHA is available.) Visita USP.org para información sobre marcas.

Estas son las dosis recomendadas:

• 200-400 mg es la dosis recomendada para prevenir la depresión, pero pronto podría elevarse a  800-1000 mg.

• 1,000 mg EPA para depresión (combinada con DHA o antidepresivos)

Ejercicio:

Depresión moderada a severa:

Frecuencia 2 a 3 veces por semana

Intensidad: moderada

Duración 20 a 30 minutos

Para depresión mayor:

Frecuencia 3 a 5 veces semanal

Intensidad: 60% a 85% de la capacidad máxima

• Duración 45 a 60 minutos

Vía: Postpartum Stress Center