Depresión Postparto VS el “Baby Blues”

Depresión Postparto VS el “Baby Blues”

Si, la Depresión Postparto puede ser común pero NO ES NORMAL.
 
No es normal que una mujer sufra cuando se convierte en madre. No es normal que se sienta ansiosa la mayoría del tiempo, ni que se sienta abrumada casi todos los días y noches… no es normal que se sienta atrapada, sumida en la incertidumbre y en la desesperación. No hay duda de que la nueva maternidad suele ser abrumadora, ¡y claro que nos da miedo!! ¡a la mayoría de nosotras!, pero cuando estos sentimientos son los que predominan, cuando hay más de ésto que sentimientos de bienestar, entonces algo más está sucediendo.
 
Es realmente increible que los médicos y la gente en general siga diciendo que el estrés intenso es una parte normal de ser nueva mamá. Me entristece cuando las mamás dicen que no pidieron ayuda en su depresión postparto porque asumieron que esto era parte inseparable de la maternidad, y pensaron que se acostumbrarían y que las sensaciones desaparecerían pos sí solas al paso del tiempo. Y sí, me pongo furiosa cuando leo artículos y publicaciones en blogs que asumen que la depresión postparto se debe a que la nueva mamá se resiste a aceptar todos los cambios que conlleva la maternidad. Esto NO ES LA REALIDAD.
 
Aqui que les comparto un sencillo recordatorio, y quizás hasta puede servir de guía, para saber cual es la diferencia entre la depresión postparto y un “periodo de adaptación normal” en el postparto. Es muy importante que la madre y su familia sepan detectar cuando se necesita apoyo externo.
 
PERIODO DE ADAPTACIÓN “NORMAL” EN EL POSTPARTO
 
1) Algunas veces sientes ansiedad o te sientes abrumada, pero cuando recibes palabras de aliento sientes seguridad y confianza otra vez
 
2) Sí, puedes tener algunas fantasías “escapistas”… algunas veces, cuando la maternidad te presenta grandes retos, tienes ganas de correr lejos y nunca volver. Pero cuando tu bebé está calmado y sonriente, cuando estás descansada y te sientes escuchada, entonces estas fantasías desaparecen y sólo quieres estar junto a tu bebé
 
3) Te llegan de manera esporádica temores acerca de que tu bebé está siendo lastimado o de que algo pueda hacerle daño, pero estos temores van desapareciendo conforme te vas sintiendo más cómoda y segura en tu maternidad
 
4) Te sientes desvelada y cansada por el cuidado que hay que brindar al bebé en la noche, pero logras descansar y dormir cuando tu bebé se duerme o cuando alguien te ayuda a cuidarlo
 
5) Sientes algunas frustraciones con respecto a tu pareja, probablemente él no esté actuando como esperabas con respecto al cuidado del bebé; puede que sientas también algo de frustración con respecto a sus roles, él puede ir a trabajar y “hacer su vida” mientras tu te quedas en casa cuidando al bebé… Sin embargo, puedes mantener la perspectiva, tienes la habilidad de comunicar tus necesidades y te sientes aliviada cuando recibes ayuda y comprensión
 
6) Puede ser que también tengas momentos de tristeza o decepción con respecto a tus padres y la manera en que ellos te criaron, pero mantienes la habilidad de mantener la perspectiva y separar esos sentimientos de tu propia relación con tu bebé
 
7) Puedes tener sentimientos de soledad causados por todo el tiempo que pasas con tu recién nacido, pero también tienes el deseo y la motivación de conectarte con otras personas
 
8) Sientes la incertidumbre normal que se siente cuando uno adquiere un trabajo tan importante como cuidar y maternar a un bebé, pero vas construyendo confianza conforme pasa el tiempo
 
9) Te preocupa que otros no puedan cuidar de tu bebé así como tu lo haces, pero de todos modos eres capaz de tomarte algunos descansos y aceptar ayuda
 
10) Es normal que al principio te saltes algunas comidas por la logística que implica cuidar a un recién nacido
 
11) Puede que de manera temporal sientas algún dolor o incomodidad en el cuerpo como secuela del parto o cesárea, o la lactancia
 
12) Te preocupa que tu bebé no esté comiendo lo suficiente, pero esta preocupación va desapareciendo cuando notas que incrementa tu experiencia y tu bebé está saludable
 
13) Te das cuenta de que la maternidad tiene muchos retos, pero al mismo tiempo crees que con el tiempo esto será un poco más fácil
 
14) Mientras más duermes, mejor te vas sintiendo y sientes más energía
 
15) Te sientes vulnerable en algunos momentos, pero eso no altera lo que piensas de ti misma
 
DIFICULTADES EN EL POSTPARTO QUE REQUIEREN APOYO EXTERNO
 
1) Te sientes ansiosa y abrumada casi todo el tiempo, y realmente nada te sirve para darte confianza y seguridad
 
2) Tienes pensamientos repetitivos e intrusivos de que algo o tu misma puedes hacer daño a tu bebé, y esto además impacta tu capacidad para cuidarlo
 
3) Algunas veces tienes pensamientos de hacerte daño
 
4) El arrepentimiento de haberte vuelto mamá no desaparece
 
5) No puedes dormir por las noches debido a incesantes pensamientos que vienen a tu cabeza
 
6) Tienes una intensa fatiga que no desaparece ni con las horas de sueño recuperado, o sientes ganas de quedarte todo el día en la cama, todos los días
 
7) No sientes apetito, o al contrario, quieres comer todo el día aunque estés satisfecha
 
8) El cuerpo duele sin causa aparente
 
9) Tienes sentimientos de ira intensa hacia tu pareja y los demás, casi todo el tiempo
 
10) De manera frecuente llegan a ti recuerdos de tu propia infancia que te causan mucho estrés, ansiedad o tristeza
 
11) Te sientes sola y aislada, pero también apartas de ti a quienes quieren ayudarte, no tienes deseos de conectarte con otros
 
12) Sientes de manera persistente que no eres una buena madre, que no haces cosas que las “buenas mamás” deberían estar haciendo, incluso si otras personas te aseguran lo contrario
 
13) No puedes tolerar que otros cuiden a tu bebé y mucho miedo e inhabilidad para soltar todo este control
 
14) Sientes constantemente que no vas a salir del “agujero”, que esto será para siempre
 
15) Tienes momentos de euforia, un gran aumento de energía aunque no hayas dormido, algunas veces acompañado de ver o escuchar cosas que no existen realmente
 
16) Un constante sentimiento de no ser tu misma
 
17) Cualquier sentimiento que te hace sentir incómoda y vulnerable por más de tres semanas después del parto, sobre todo si interfiere con tus capacidades de satisfacer tus propias necesidades y vivir tu vida como te gustaría.
 
Por favor acuérdense mamás, volverse mamá es una etapa que está llena de retos para todas nosotras, pero no debería de ser constantemente estresante y mucho menos miserable. Y si no sabes si lo que sientes es normal, pregúntate si es normal para ti todo esto cuando estás bien. Si no, busca ayuda. No tienes por qué quedarte en el sufrimiento.
 
Se calcula que 3 de cada 10 nuevas mamás sufren de depresión o ansiedad en el embarazo y/o postparto, que puede y debe ser tratada por un profesional. Si estás teniendo dificultades emocionales antes o después de tener a tu bebé y requieres de ayuda externa, escríbeme a mi correo personal: efeschefer@gmail.com Tu correo será tratado con absoluta confidencialidad. Puedo brindarte información, apoyo y recursos para manejar la situación. ¡Rompamos el silencio! ¡Pide ayuda si crees que la necesitas!
 
MA Fabiola Villa Schefer
 
Fuente de apoyo: Postpartum Progress
Imagen de Baby Blues Comic Strip (Official)
Masaje Perineal Preparto

Masaje Perineal Preparto

A la hora de preparar el parto, es importante que podamos preparar nuestro cuerpo para que sea más fácil el proceso.
 
La zona perineal es donde se encuentran ubicados el ano y los órganos genitales externos. De tal forma, el masaje perineal es una técnica reconocida clínicamente que prepara los tejidos de la zona del perineo para que sea más sencilla su relajación durante el momento del parto.
 
Además, no solo facilitamos el proceso, sino que también reducimos el riesgo de sufrir desgarros y episiotomías. En la última etapa del embarazo es aconsejable realizar ejercicios globales como andar o dar un paseo, junto con otros específicos que ofrezcan conservar la movilidad pélvica.
 
De cara al suelo pélvico, no se trata de fortalecer sino que conviene conseguir ganar elasticidad para facilitar el parto. Por eso, ejercicios como hacer sentadillas o estiramientos serán de gran ayuda. Además, añadiendo pautas de masaje perineal conseguimos favorecer el futuro parto.
¿QUÉ RECOMENDACIONES DEBO TOMAR?
1º-Es recomendable empezar a practicar el masaje a partir de la semana 32-34 de embarazo.
2º-Utiliza aceites y pomadas para la preparación del masaje. Recomendamos el de Rosa Mosqueta o Almendras
3º-Se debe realizar con las manos limpias, uñas cortas y después de una rápida higiene personal para evitar infecciones.
4º-Utiliza un paño templado o realiza los ejercicios después de una ducha caliente. Así, tu cuerpo estará más relajado para ejercitar.
5º-Mantén una posición cómoda. Por ejemplo, puedes tumbarte boca arriba sobre la cama, con las rodillas dobladas y las piernas separadas. Otra buena postura es sentada y con la espalda apoyada contra la pared. Si es necesario, usa almohadas.
6º-Si sigues una rutina de 15 minutos de preparación de suelo pélvico, estás disminuyendo no sólo la probabilidad de desgarros, sino que estás aprendiendo a controlar mejor esta musculatura tan desconocida, lo que te ayuda a gestionar mejor el pujo y ha demostrado se reducía el tiempo del parto en el expulsivo.
CÓMO REALIZAR EL MASAJE
-Aplica aceite o pomada en tus dedos y extiéndelo con un suave movimiento alrededor del exterior de la vagina. Masajea el área realizando movimiento circulares, lo cual activará la circulación sanguínea de los tejidos.
 
-Introduce los pulgares en la vagina y estírala suavemente hacia abajo durante 2-3 minutos. Ejerce una leve presión y repite el ejercicio de forma continua. Así, el perineo se irá acostumbrando al estiramiento que soportará durante el parto.
 
-Para finalizar el masaje, vuelve a masajear la zona exterior de la vagina para relajar los músculos y volver al estado de reposo.
 
Por último, si notas que no tienes suficiente agilidad, puedes pedirle a tu pareja que te aplique el masaje (en este caso no tiene porque usar los pulgares, sino que los índices puede hacerlo facilmente).
 
Como con cualquier masaje, no tiene que ser doloroso, sino que tienes que notar que te alivia. Si tuvieras molestías acude a un profesional especializado.
 
Para completar tus conocimientos acerca del masaje perineal, te recomendamos el siguiente vídeo con distintas técnicas: