Alternativas naturales para molestias comunes del embarazo (consulta a tu médico)

Alternativas naturales para molestias comunes del embarazo (consulta a tu médico)

NÁUSEA: Prevenir

  • Hay una conexión entre la náusea en el primer trimestre del embarazo el bajo nivel de azúcar en la sangre. Mantén equilibrados tus niveles de azúcar haciendo comidas pequeñas y frecuentes, y comiendo snacks ricos en proteína como arroz negro, tofu o un puñito de nueces antes de dormir.
  • La constante actividad hormonal de la mujer embarazada puede ocasionar cierta química en el cuerpo que causa náusea. Camina un kilómetro y medio cada día para prevenir esto
  • Incrementa tu ingesta de Hierro y Vitamina B (B1 y B6 especialmente) por medio de alimentos o suplementos
  • Come galletas crujientes sin sal por la mañana, antes de salir de la cama
  • Toma una taza de té de anis o hinojo al levantarte
  • Disuelve una cuchara de vinagre de manzana en un vaso de agua tibia y bebe esto por la mañana

NÁUSEA: Remedio si ya presentas náusea

  • Abre la ventana, o sal afuera a tomar el aire fresco
  • Toma una o dos tazas de té de hoja de frambuesa todos los días. Chupar cubitos de esta infusión congelada es más efectivo
  • Toma algún remedio homeopático recetado por un profesional: Ipecac 30x, Nux Vomica 6x
  • Tomar infusión de hojas secas de durazno puede ayudar
  • Toma una cucharada grande de té de jengibre cuando la náusea aparezca
  • Disuelve una cucharada de vinagre de manzana en agua tibia y tómala cuando tengas náusea. También busca cápsulas de vinagre de manzana.
  • Para casos crónicos de náusea trata de ponerte en contacto con las emociones que la provocan: ¿Qué diría tu estómago si hablara? ¿Qué no puedes digerir?

VENAS VARICOSAS

  • Acuéstate boca arriba y eleva las piernas por arriba de la cadera. Puedes apoyarte sobre unos cojines
  • Postura de yoga invertidas (parado de manos y hombros, consulta con un especialista)
  • Nadar y caminar son excelentes ejercicios para la digestión y circulación
  • Medias de compresión, eleva las piernas un rato antes de ponerlas
  • Come alimentos ricos en Vitamina A, C, E y complejo B (espinacas, aceite de hígado de bacalao, almendras…)
  • El betabel, rallado o al vapor, ayuda a limpiar el hígado y alivia las hemorroides
  • Evita las especies: curry, pimienta negra y salsas picantes principalmente
  • Para las hemorroides que ya están, aplica bicarbonato de sodio. Arderá un poco al principio, pero después quitará comezón y ardor
  • Para hemorroides toma Hamelis 30x homeopática (consulta a tu médico homeópata)

ESTREÑIMIENTO

  • Evita consumir harina blanca (pizza, pan blanco, babel, galletas) y sustituye por granos enteros
  • Ingiere más alimentos líquidos; sopas, licuados, caldos, jugos, tés herbales o infusiones frutales
  • Consume menos carne roja, sobre todo curada o ahumada. Evita el tocino, jamón, salchicha, pastrami…
  • Ejercicio: camina, nada y haz yoga. Esto es excelente para evitar molestias comunes en el embarazo y sobre todo el estreñimiento.
  • Muy importante: come despacio, y no te levantes de prisa desuñes de comer. Tómate tu tiempo para comer y eliminar los alimentos.
  • Si ya estás estreñida, toma fibra con muchísima agua. Si tomas fibra sin agua puedes causar el estreñimiento.
  • Come ciruelas, higos y miel de maple
  • Los vegetales verdes son laxantes y tienen mucha fibra

PAÑO

  • Utiliza protector solar con vitamina B10 o PABA. Utiliza sombreros para no exponer tu piel al sol.
  • Consume ácido fólico y p-aminobenzoico que encuentras en el germen de trigo, granos enteros, champiñones, hígado, frutas y verdura fresca.

CALAMBRES EN LAS PIERNAS

  • Camina y nada todo lo que puedas
  • Asegúrate de que consumes suficiente calcio y sal
  • Realiza yoga pero ten cuidado de no poner los dedos de tus pies en «punta».
  • Regálate un masaje prenatal completo una vez al mes
  • Eleva las piernas para prevenir calambres
  • Haz algunos desplantes antes de dormir
  • Si te da un calambre en la pierna, extiéndela y apunta e techo con los dedos de tus pies
  • Si tienes un calambre en el pie, ruédalo sobre una botella que esté en el suelo, acostada
  • Utiliza compresas calientes

ACIDEZ

  • Para prevenir, haz comidas ligeras y frecuentes
  • No bebas agua mientras comes. Bebe mucha entre comidas
  • Observa qué alimentos te causan malestar y evítalos en tu dieta. Los alimentos grasosos o picantes generalmente causan problemas
  • El café incrementa la acidez
  • Evita recostarte después de comer
  • Toma té de anís después de comer. Ayuda la digestión
  • Toma un poco de papaya después de la comida
  • Si ya tienes acidez, toma yoghurt o leche para aliviar la molesta producida por sobreproducción de ácidos
  • Siéntate en el suelo con las piernas cruzadas, y mueve los brazos estirados arriba y abajo como si fueran alas. Haz que las manos se toquen sobre tu cabeza.
  • Carga contigo un puño de almendras. Mastícalas lentamente si tienes agruras

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La importancia de la Fase Temprana de Labor

La importancia de la Fase Temprana de Labor

Compartimos este importante texto, que a su vez compartió nuestra colega Doula Mercedes Campliglia, del centro perinatal Experiencia.

Lo compartimos porque creemos, al igual que ella, que la fase temprana de labor de parto es una etapa generalmente desestimada cuando se habla de ella, incluso cuando se experimenta, muchas veces como un proceso «tedioso y cansado» en el que el «avance» del trabajo de parto no es visible y no parece ser muy concreto. Es cuando se pierde la paciencia y muchas cesáreas y/o otras intervenciones ocurren en este periodo, generalmente de manera innecesaria. Comprender a fondo los aspectos físicos y emocionales de la Fase Temprana nos ayudarán a transitarla de con confianza y alegría.

«Cada día estoy más convencida de que la clave para tener nacimientos bellos es esa parte desestimada del camino a la que hemos llamado fase inicial (o temprana) del trabajo de parto. Ese trecho que recorremos en casa sin que nadie nos observe, acompañadas de las personas verdaderamente significativas en nuestra historia. El parto íntimo y sin reflectores, que andamos pasito a pasito entre nuestra cama y nuestra regadera es la verdadera llave que abre las puertas de los nacimientos empoderados de mujeres lobas capaces de tomar su cuerpo y hacer con él el milagro de la vida.

En la mayoría de los casos las mujeres corren asustadas a los hospitales cuando las contracciones empiezan a volverse intensas, corren a entregarle su cuerpo a alguien que pueda encargarse de confirmarles si progresan o no, o darle instrucciones de cómo andar este camino desconocido y desconcertante. Corren hacia allá porque se sienten incapaces de hacer el parto por sí mismas y se sienten incapaces porque las hemos hecho creer que de ninguna manera podían asumir esta tarea.

Algunas mujeres, sin embargo, logran permanecer refugiadas en su cueva esperando a que el proceso madure en su interior, confiando en que no necesitan ser rescatadas de sus sombras, que pueden navegar ellas guiadas por una brújula misteriosa y desconocida que encuentran de pronto en algún rincón de su ser; son ellas las que suelen llevarse la recompensa de los nacimientos grandiosos, aquellos en los que se descubre que no hace falta para parir más fuerza que la propia, ni más red que la de los afectos.

El parto es un acto privadísimo, conmovedor hasta la médula, necesitamos andar un camino como este en nuestra casa, con las luces bajas y el corazón abierto. Cuando hemos decidido dar a luz en un hospital, necesitamos un equipo de profesionales sensibles que refuercen nuestra confianza para que podamos recorrer la mayor parte del camino en casa; profesionales dispuestos a ceder su protagonismo para dedicarse a observar nuestro proceso sin pretender tomarlo en sus manos.

Un parto que inicia es una pequeña llama que se enciende y a la que un solo soplo de viento puede fácilmente apagar. Yo misma he observado, una y otra vez, cómo las mujeres que llegan demasiado pronto a los hospitales los nacimientos empiezan a dificultárseles. Cuando esperamos pacientemente a que la llama se convierta en una hoguera, ya no hay protocolo que pueda acabar con ella.»