Alternativas naturales para inducir el trabajo de parto

*No todas estas técnicas están comprobadas científicamente. Este mailing es únicamente informativo, y es muy importante que consultes con tu doctor antes de tomar cualquier acción o decisión

Te estas acercando a la fecha probable del parto o puede que la hayas pasado ya. Has terminado el curso de preparación al parto hace tiempo; has planchado toda la ropa del bebé y te encuentras abriendo su cajón cada momento por si te inspiras;  has limpiado la casa y has cambiado la posición del sofá 5 veces para ver que estaba mejor como antes; has congelado mucha comida por si pasa una legión por tu casa  y ya no sabes que más hacer..  Y lo peor es que la gente (incluso la que no conoces tanto) te dice repetitivamente: ¿pero no has tenido a tu bebé todavía?

¿Te suena?

Empezamos con los métodos que perecen ser los más eficaces:

  • Relajarse– lo primero y lo más importante. Tiene mucho sentido- Queremos mantener niveles bajos de adrenalina  y altos de oxitocina y las técnicas de relajación y meditación pueden ayudar. La respiración abdominal juega un papel importante en la relajación.
    • ¿Funciona? Más de lo que parece. pero si no te ha funcionado para la inducción, no pasa nada, la relajación tiene muchas ventajas.
    • ¿Es seguro? totalmente
    • ¿Cómo y cuándo? Cuando y cuanto quieras. Existen muchos métodos desde un simple baño caliente hasta la hipnosis. Lo suyo sería practicarlo durante el embarazo con alguien que te guíe.
  • Infusión con hojas de frambuesa– la frambuesa es uterotónica, quiere decir que aumenta el tono muscular de úterorefresco-hojas-frambuesa-embarazo-500x356
    • ¿Cómo y cuánto? Janet Balaskas en su libro ¨Parto Activo¨ recomienda beber unos 3 vasos de infusión diarias durante las últimas semanas del embarazo.
    • ¿Es seguro? Sí. Si se toma a partir de las 36 semanas.
    • ¿Funciona? Pues en realidad la frambuesa no sirve para inducir el parto directamente, sino para conseguir que las contracciones sean mas armónicas y con un ritmo estable para facilitar el parto.
  • La actividad física como andar, nadar o yoga- El movimiento genera movimiento. Ojalá fuera una frase mía pero Einstein lo dijo primero. Y si lo dice él, será verdad. Caminar utiliza la gravedad para ayudar a que el bebé se coloque en la posición idonea para el parto.
    • ¿Es seguro? Sí. Pero si tienes la bolsa rota, no te metas en la piscina pública para inducir las contracciones. Ya, ya sé que no lo ibas a hacer.
  • El sexo, o mejor aún- ¡tener orgasmos!- Este es el metodo mas divertido de todos. Actúa por varios medios: la actividad sexual puede estimular al utero y generar contracciones; hacer el amor libera grandes cantidades de la hormona del amor- la oxitocina;  y el semen contiene prostaglandinas que relajan los tejidos, entre ellos el cuello del utero.
  • ¿Cómo y cuánto? A esta altura el sexo es mas fácil decir que hacer… pero con un poco de creatividad y un camisón sexy (¡pero si no nos queda ninguno!) se puede echar un buen rato en pareja, o sola que tambien vale.
  • ¿Es seguro? Si. Pero no si tienes la bolsa rota o sangras.
  • ¿Funciona?- evidencia científica no tiene.  ¡¿pero para que la queremos?!
  • Estimular los pezones – La estimulación del pecho libera oxitocina (necesaria no solo para el parto sino para la secreción de la leche materna también.)
    •  ¿Funciona? ¡Sí! Por fin algo comprobado científicamente para la inducción.Se ha relacionado con el inicio del parto espontáneo en 72 horas.
    • ¿Es seguro? Sí. Ademas se ha demostrado que esta relacionado con menor incidencia de hemorragia postparto. curioso, ¿no? Hay que decir que no se ha comprobado la seguridad que tiene en mujeres de alto riesgo.
  • Acupuntura– Esa técnica de la medicina china tradicional se cree que funciona por varias vías red actuación: la estimulación del útero,  los cambios hormonales y  la regulación del sistema nervioso.
    • ¿Es seguro? Los pocos estudios que hay indican que es una técnica segura. No tiene efectos teratogénicos y con raros efectos adversos o complicaciones. Aún así durante el embarazo hay que practicarlo con cautela y evitar la acupuntura en el primer trimestre.
    • ¿Funciona? No existe suficiente evidencia científica pero se trata de cientos de años de experiencia de acupuntura en embarazadas y parturientas.
    • ¿Cuándo y cómo? Se debe acudir a un profesional con experiencia en acupuntura para las embarazadas. Son necesarias normalmente dos o tres sesiones con diferentes intervalos en función de las semanas de gestación en las que nos encontramos. El parto se iniciará en 24-72 horas normalmente.
  • Homeopatía– La homeopatía implica el uso de sustancias muy diluidas que provocarían síntomas en su forma no diluida.
    • ¿Funciona? No esta científicamente demostrado pero se utiliza desde hace años y con buenos resultados y satisfacción de las usuarias.
    • ¿Qué y cómo? Lo mas utilizado para este próposito es el Caulophyllum. Hay diferentes pautas de la dosis que podrían ser recomendadas para el parto.  Lo suyo sería consultar un homeópata profesional para personalizar el tratamiento.
  • Stripping o maniobra de Hamilton– No diría que es de una técnica natural. Se trata de un despegamiento de las membranas del cuello uterino con el tacto vaginal que hace el ginecólogo o la partera. Esta técnica causa con frecuencia malestar o dolor, sangrado y contracciones irregulares. Haciéndola de forma rutinaria a partir de la semana 38 acorta la duracion del embarazo, pero no aporta ningún beneficio comprobado. Pero podría ser útil antes de recurrir a la inducción médica.
    • ¿Funciona? La liberación de las prostaglandinas puede desencadenar el parto en 48 horas, sobre todo si el cuello esta ya maduro. ¡Ojo! Esta maniobra debe ser realizada con el consentimiento de la madre!

Extraído de: https://partoactivoblog.wordpress.com/2016/01/15/guia-completa-de-la-induccion-con-metodos-naturales/

La importancia de la Fase Temprana de Labor

La importancia de la Fase Temprana de Labor

Compartimos este importante texto, que a su vez compartió nuestra colega Doula Mercedes Campliglia, del centro perinatal Experiencia.

Lo compartimos porque creemos, al igual que ella, que la fase temprana de labor de parto es una etapa generalmente desestimada cuando se habla de ella, incluso cuando se experimenta, muchas veces como un proceso «tedioso y cansado» en el que el «avance» del trabajo de parto no es visible y no parece ser muy concreto. Es cuando se pierde la paciencia y muchas cesáreas y/o otras intervenciones ocurren en este periodo, generalmente de manera innecesaria. Comprender a fondo los aspectos físicos y emocionales de la Fase Temprana nos ayudarán a transitarla de con confianza y alegría.

«Cada día estoy más convencida de que la clave para tener nacimientos bellos es esa parte desestimada del camino a la que hemos llamado fase inicial (o temprana) del trabajo de parto. Ese trecho que recorremos en casa sin que nadie nos observe, acompañadas de las personas verdaderamente significativas en nuestra historia. El parto íntimo y sin reflectores, que andamos pasito a pasito entre nuestra cama y nuestra regadera es la verdadera llave que abre las puertas de los nacimientos empoderados de mujeres lobas capaces de tomar su cuerpo y hacer con él el milagro de la vida.

En la mayoría de los casos las mujeres corren asustadas a los hospitales cuando las contracciones empiezan a volverse intensas, corren a entregarle su cuerpo a alguien que pueda encargarse de confirmarles si progresan o no, o darle instrucciones de cómo andar este camino desconocido y desconcertante. Corren hacia allá porque se sienten incapaces de hacer el parto por sí mismas y se sienten incapaces porque las hemos hecho creer que de ninguna manera podían asumir esta tarea.

Algunas mujeres, sin embargo, logran permanecer refugiadas en su cueva esperando a que el proceso madure en su interior, confiando en que no necesitan ser rescatadas de sus sombras, que pueden navegar ellas guiadas por una brújula misteriosa y desconocida que encuentran de pronto en algún rincón de su ser; son ellas las que suelen llevarse la recompensa de los nacimientos grandiosos, aquellos en los que se descubre que no hace falta para parir más fuerza que la propia, ni más red que la de los afectos.

El parto es un acto privadísimo, conmovedor hasta la médula, necesitamos andar un camino como este en nuestra casa, con las luces bajas y el corazón abierto. Cuando hemos decidido dar a luz en un hospital, necesitamos un equipo de profesionales sensibles que refuercen nuestra confianza para que podamos recorrer la mayor parte del camino en casa; profesionales dispuestos a ceder su protagonismo para dedicarse a observar nuestro proceso sin pretender tomarlo en sus manos.

Un parto que inicia es una pequeña llama que se enciende y a la que un solo soplo de viento puede fácilmente apagar. Yo misma he observado, una y otra vez, cómo las mujeres que llegan demasiado pronto a los hospitales los nacimientos empiezan a dificultárseles. Cuando esperamos pacientemente a que la llama se convierta en una hoguera, ya no hay protocolo que pueda acabar con ella.»