La semana pasada, por esta misma hora tuve una Epifanía, una revelación acerca de mi futuro, pero que sólo era posible gracias a las experiencias del pasado.
La semana pasada una personita de 3 kilos me ayudo a reconciliarme con mi historia, con el dolor físico, con ese pedazo de tiempo que me robaron.
La vida me llevo a reencontrar mi camino y mi luz y a todos esos ángeles que estuvieron la semana pasada ayudándome (cada uno a su manera) a dar a luz.
Mi madre que estuvo presente y se comportó como la dama que es, me brindo apoyo, serenidad y certeza; mi médico Roberto Moreno al que hoy veo casi como un amigo hizo el mejor trabajo al dejarme hacer lo que mi instinto y mi cuerpo tenían que hacer, al ser paciente y respetuoso.
Mi fotógrafa Nancy Farfán que en momentos fue mi Doula y mi porrista
Mi Doula, Diana, que con tu gentileza y empatía lograste conectar en mi el sentido del dolor y ayudarme a fluir.
Y por último aunque no menos importante m Edgar El amor de mi vida. Por haberme empujado a vivir esta experiencia, por haber creído que podía y por cargarme también en mis momentos de dolor. Gracias por hacerme madre de dos hermosas criaturas.
Nuestra aventura apenas empieza y estoy segura que como en cada una de las experiencias que hemos emprendido estará rodeada de la luz y la buena vibra de Glafiras, Robertos, Dianas y Nancys.
Cuando creía que no te podía amar más. María René me miro a los ojos!!!
(Foto dedicada a todos los médicos que dicen que después de una cesárea en menos de 2 años no se puede tener un parto vaginal…..pues esto opina María René, jejejeje)